lunes, 16 de agosto de 2010

La nueva economia

Hubo una revolución no solo en la política: también en la economía.
Librecambio, apertura al comercio mundial, fe en las riquezas agrícolas eran las ideas del día.
La elite criolla, influida por la Ilustración del siglo XVIII, creía en esas ideas.
Y Manuel Belgrano las sostuvo desde su puesto de secretario del Consulado.
En 1809 Mariano Moreno, en su Representacion de los Hacendados, afirma: "El comerciante ingles se presenta en nuestros puertos y nos dice, yo traigo las mercaderías de que solo yo puedo proveerlos, vengo igualmente a buscar vuestros frutos, que solo yo puedo exportar".
Al tanto de las ultimas teorías económicas europeas, Belgrano quería aumentar
las ventas de "fruto del país"-cueros, carnes saladas, cereales- mejorando las técnicas de producción y dándoles tierras a pequeños propietarios rurales.......................



Hacia 1810, el trafico comercial del Virreinato con España esta paralizado por la guerra en Europa.
¿Quien puede acercar a Buenos Aires las manufacturas que se pagan con plata del Potosí y se venden
en el Alto Perú, Córdoba y Tucuman, dejando buenas ganancias a los comerciantes de Cadiz y a sus
negociantes locales?.
El virrey Cisneros concede en noviembre de 1809 el libre comercio y ya nada sera igual.
Sus ventajas como fuente de recursos quedan a la vista: la administración virreinal gasta mas de un millón
de pesos anuales y debe mantenerse a pesar de la guerra.
Manuel Moreno, hermano de Mariano, describía  así los nuevos vientos: "El Río de la Plata es la primera
puerta al reino del Perú, y Buenos Aires, el centro que reune y comunica las diversas relaciones de estas
vastas provincias. Mas de 300 buques de comercio se presentan anualmente en sus puertos, cerca de
18 millones de artículos consume el Perú y pasan en la mayor parte por ese canal. La gruesa de yerba
del Paraguay se deposita en sus almacenes antes de repartirse a las provincias. El comercio de negros
para estas Americas se le ha hecho privativo. Un millón de cueros se exporta cada año de su distrito".
El librecambio sera el eje de la gran transformación que se afirma a partir de 1810. "En un proceso de
largo plazo cuyos efectos se notan hacia 1820, las guerras de independencia crearan una nueva elite
de dueños de la tierra. En muchos casos, son comerciantes locales desplazados por las casas
comerciales inglesas asentadas en Buenos Aires luego de 1810. La apertura transformara a la
Aduana de Buenos Aires en el nuevo Potosí", explica el historiador Roberto Schmit.
El pago de derechos de aduana preocupara también a Cornelio Saavedra. En una carta a su amigo
Juan José Viamonte, Saavedra se queja de uno de los miembros de la Primera Junta, Juan Larrea:
"Generoso Larrea, generoso si, con su bolsillo e intereses. Y si no, que lo digan los 23 buques ingleses
entrados a su consignacion, con desdoro del gobierno. Que lo digan los 280.000 y mas pesos que no
había pagado de derechos, que con plazos vencidos adeudaba a la Aduana".
Como señala el historiador Tulio Halperin Dongui en Revolución y Guerra, con los hechos que se
ponen en marcha en 1810 se desarticularan antiguos circuitos de comercio centrados en el Alto
Perú, abastecidos por Buenos Aires. La apertura al comercio mundial, con eje en la exportacion
de cueros y la importación de textiles y manufacturas inglesas, hará mirar a la economía hacia el
Atlántico: es el ascenso del Litoral y la caída del Interior.
En el largo plazo que va desde 1810 a 1850, la provincia de Buenos Aires -que expandirá su
frontera en territorio indio-, pero también Entre Ríos y Santa Fe, se irán afirmando como potencias
ganaderas. La importancia de telas inglesas pasa de 3 millones de yardas en 1814 a 15 millones en
1824 y mas de 20 millones en 1834. Los cueros, que en 1810 eran menos del 10% de las
exportaciones porteñas, hacia 1850 sumaban mas de 2.000.000 de piezas.
Pensando en estos grandes cambios, cabe la pregunta: ¿que medidas económicas tomo la Primera
Junta?. "En realidad solo puede hablarse de tendencias hacia el liberalismo económico. Pero hay que
esperar hasta la Asamblea de 1813 para ver medidas importantes, como la creación de la primera
moneda patria, la afirmacion del comercio libre, la decisión de confiscar las fortunas de españoles
adversarios de la Revolución, la libertad para los hijos de los esclavos por nacer", destaca Schmit.
La Primera Junta y los gobiernos que la reemplacen, tomaran medidas económicas impopulares.
Las confiscaciones y empréstitos forzados se inician en 1810 y seguirán mientras dure la guerra, al
menos hasta 1818, cuando San Martín libera Chile. Se suceden los empréstitos: 150.000 pesos en
noviembre de 1811, 228.000 pesos en mayo de 1812 que el gobierno pide a "comerciantes tenderos, extranjeros con casa abierta y artesanos que hacen compras al por mayor", según datos de Halperin
Dongui. En mayo de 1813, se exigen 100.000 pesos "a barraqueros, pulperos, jaboneros y fabricantes
de sebo".
¿Quienes eran los ricos de aquella Buenos Aires?. En la punta de la pirámide social estaban los
comerciantes. Catalanes como Larrea y Matheu, vasconavarros como Anchorena, Alzaga, Santa
Coloma, Lezica, Belaustegui y Azcuenaga, gallegos como Rivadavia y Llavallol. En noviembre de 1808
un agente de la Corte portuguesa, Felipe Contucci, escribió a sus superiores que las personas "leales y
respetables" en Buenos Aires eran 99, con una mayoría de eclesiásticos, funcionarios, militares,
abogados, hacendados y comerciantes.
De aquella lista quedaban excluidos los blancos pobres pero "decentes". Domingo French era empleado
del Convento de la Merced y en 1802 consiguió en la Administración de Correos el puesto estable de

su destinatario en mano.
Antonio Luis Beruti era un empleado publico, con su puesto de oficial de segunda en las Cajas de la
Tesorería.
Aunque Belgrano abominaba del "infame comercio", la trata de negros era legal: había estado en manos
francesas e inglesas hasta 1790, cuando la Corona permite entrar en el negocio a comerciantes locales.
Según Donghi, en 1810 hay en Buenos Aires un negro libre por cada diez esclavos. "Los artesanos
resisten mal la competencia, los esclavos y sus influyentes dueños frustran el nacimiento de un sistema de
gremios de artesanos en Buenos Aires y de una industria propia", anota.
Los comerciantes británico asentados en la ciudad serán otro factor clave. Andrew Graham Yooll
destaca en La colonia olvidada que en mayo de 1810 el capital de esos comerciantes -encabezados por
Alexander McKinnon- sumaba casi un millón de libras esterlinas.
Recuerda también que el 18 de mayo de 1810 el virrey Cisneros informo a los comerciantes ingleses
que debían retirarse de la ciudad para el día 26. Cuatro buques de guerra ingleses con base en Río de
Janeiro -el "Mutine", el "Pitt", el "Nancy" y el "Mistletoe"- esperaban ordenes frente al puerto de
Buenos Aires. Y saludaron los acontecimientos del 25 de mayo con salvas de homenaje.
¿Quien se beneficio con la Revolución?. En su balance de los hechos de Mayo, Sarmiento dijo que "el
hijo legitimo" de 1810 era el orden político creado por Juan Manuel de Rosas y los estancieros
bonaerenses. Alberdi fue ácido en sus escritos póstumos, cuando dijo que la Revolución "ha creado
dos países distintos e independientes, bajo la apariencia de uno solo. El estado metrópolis, Buenos Aires,
y el país vasallo, la república. El uno gobierna, el otro obedece, el uno goza del tesoro, el otro lo produce.
El uno es feliz, el otro miserable, el uno tiene su renta y su gasto garantizado, el otro no tiene seguro su pan".

                                                                             CLARIN. 23 DE MAYO DE 2002. PAGINA 36-37.
                                                                                                      

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